Así se titula un reportaje publicado ayer martes día 10 por el periódico EL PAÍS.
Se trata de un reportaje/editorial que expone el problema de las patentes en general y las de software en concreto que hace que en pleno siglo 21 nos encontremos con situaciones tan absurdas como que un abogado australiano patentara la rueda en el año 2001. Evidentemente lo hizo para reclamar atención y demostrar que el sistema de patentes actual está desfasado.
Aparte de dicha anécdota nos encontramos que el doble clic está patentado por Microsoft y que también lo está el "one click" de la cesta de la compra de Amazon, entre otros ejemplos. Comentan que fue en un convenio de París de 1883 cuando se fijaron las reglas de la propiedad industrial y por lo tanto toca algo más que un lavado de cara.
Nos comentan el caso del software donde en Japón se puede patentar pero en Europa no debido a que se rechazó en el 2005, pero ahora está bajo las normas de "Derechos de Autor" y por lo tanto en un marco casi alegal y con muchas deficiencias. Y así hay un sinfín de explicaciones del funcionamiento actual de las patentes, las paradojas que se dan y una radiografía sobre el tema que puede ser una amena lectura para la hora del café. Evidentemente está en perfecto castellano y por lo tanto os animamos a su lectura.
Gracias a JPadron por mandarnos esta noticia.