En el pasado IDF Intel mostró un procesador Clarksdale en funcionamiento mostrando unas excelentes cifras de consumo: 28W en reposo y de 70W en plena carga. Ahora sabemos, porque así lo ha comunicado Kinsgton, que uno de los secretos para este bajo consumo era el uso de unas memorias DDR3 de bajo consumo, aunque evidentemente el resto de componentes tampoco consumían demasiado.
En concreto las memorias DDR3 de Kingston funcionaban a 1,35V en vez de los habituales 1,5V de la mayoría de módulos que funcionan a la velocidad oficial de DDR3-1333. Se espera que esta memoria de bajo consumo pueda llegar al mercado durante el año que viene y evidentemente funcionará para cualquier plataforma que haga uso de memoria DDR3, eso sí, la placa base debería soportar dicho voltaje.