La operadora dominante en España ha actualizado su red de telefonía móvil 2G, basada en GPRS, a un estándar bastante más rápido y al que no estamos acostumbrados debido al salto directo a 3G: EDGE.
La principal novedad es que se mejora la velocidad de datos, de unos 64 kbps a 200 kbps, algo más del triple.
En cuanto a los móviles, la práctica totalidad de ellos son compatibles con estas redes, y los que no lo son, simplemente no están pensados para el tráfico de datos.
Otra ventaja es que la batería de los terminales no se resentirá a la hora de navegar a una velocidad aceptable, como ocurre en 3G.
Al parecer, de momento la red EDGE no está implantada en toda España, pero va por el camino de hacerse realidad pronto.