Los principales fabricantes taiwaneses de tarjetas gráficas están cansados de la campaña de ATI y NVIDIA, ya que les obliga a fabricar y vender modelos de referencia. Esto supone, según las compañías, la imposibilidad de crear una marca reconocida y les deja márgenes de beneficios muy pobres.
El margen medio está en un 3% de beneficio por vender un diseño de referencia, en un 8% por una "revisión" mayor, y un 20% por una "revisión" total.
El informe también dice que estos fabricantes esperan ansiosos la llegada de Larrabee de Intel, ya que ofrecerá la posibilidad de crear modelos personalizados y distintos al de referencia, y además tendrán acceso a esta GPU muy pronto, lo que permitirá la llegada de esos modelos personalizados con más rapidez, si bien hay que recordar que la creación de esos modelos personalizados lleva su tiempo, concretamente entre uno y dos trimestres.