Se ha hablado mucho sobre el tema de las copias privadas (lo cual, personalmente, me ha dado algunas ideas para escribir), pero parece que no acaba de haber un modelo concreto para conciliar el uso de estas copias (de música, películas, etcétera) con los archiconocidos derechos de autor. Parece que una de las soluciones es, precisamente, que los propios distribuidores permitan copias privadas de un original.

En el caso de Blu-ray, se prepara un método para realizar una copia privada de un original, conservando todas sus propiedades (resolución, audio...).
¿La ventaja? Es obvia: podremos hacer una copia de nuestra película en Blu-ray favorita. ¿La desventaja? La función de copia no podrá realizarse en los reproductores actuales por una cuestión de electrónica pura y dura. Vamos, que los Blu-ray que se venden ahora no están preparados.
Parece que el sistema utilizaría algún tipo de validación por Internet que permitiría la copia del Blu-ray a otro BD, a un DVD, o a un disco duro o unidad externa.