Microsoft ha confirmado que el programa de cambio de versión de Windows en sistemas nuevos hacia una anterior seguirá vigente con el lanzamiento de Windows 7.
Lo normal hubiera sido ofrecer Vista, y así lo hacen, pero también permiten la "rebaja" a XP.
Las razones parecen claras: las reticencias a volver a adaptarse por parte de empresas que operan ya en versiones anteriores del Sistema operativo de Microsoft, y la poca aceptación de Vista en los usuarios generales, ya acostumbrados a XP, hace que si 7 no gusta se pida XP para seguir operando como siempre en los nuevos ordenadores.
Por tanto, los fabricantes de ordenadores podrán ofrecer sistemas ya con versiones antiguas de Microsoft Windows, aunque seguirán con la opción de actualizar a Windows 7 realizando una instalación limpia, al menos desde XP (alegan que el sistema operativo es demasiado distinto).
Por otra parte, los poseedores de equipos con Vista comprados entre junio de 2009 y enero de 2010 podrán acceder de forma gratuita a Windows 7.
