Esta semana, el Senado del Estado de Texas, ha iniciado un proceso para deshacer la instalación de Windows Vista en los ordenadores del gobierno.
Todo el mundo sabe, incluido Microsoft, que su sistema operativo Windows Vista no es uno de los más apreciados, de hecho muchos consumidores, tanto a nivel empresa como doméstico, han preferido mantener Windows XP en sus ordenadores, bien por motivos de rendimiento, bien por cosas que han oído.
Este hecho lo justifican en los "numerosos problemas, ya conocidos a nivel mundial, de este particular sistema operativo, mientras que por ejemplo Windows XP funciona muy bien".
Por otro lado, los equipos que todavía usan Windows XP y Mac OS X podrían dar el salto a Windows 7, cuando esté disponible en su versión final.
Actualizado 18h: La fuente no es muy exacta en la información, pero es más cauto rectificar y decir que la intención del Senado del estado de Texas es impedir que se instalen más equipos con Windows Vista, pero no la de desinstalar Vista de los equipos que ya están funcionando.