La Universidad de Arizona ha hecho una demostración de un sistema de refrigeración para chips que funciona gracias a microrrefrigeradores termoeléctricos. Los científicos al cargo de la aplicación de refrigeradores termoeléctricos para los puntos calientes del chip han explicado que dicho uso es posible gracias a la utilización de una estructura Superlattice, una película de varias capas nanométricas y puede ser usado para ser integrado en el propio chip.
La capa microrrefrigeradora puede llegar a enfriar hasta 55 ºC una parte específica del chip de silicio, en la demostración bajó 15ºC sin tener ninguna pérdida de rendimiento, y en teoría se podrían integrar tres o cuatro por chip. El descubrimiento tiene bastante notoriedad pero el problema actual es la gran dificultad para poder ser integrado al hablar de escalas de tamaño tan pequeño: nanométricas.