Intel ha instalado paneles solares en las instalaciones de Nueva México con el fin de probar dicha energía en sus Datacenters. Son 64 paneles creados por Sharp y que generarán 10 Kw de electricidad, que es una porción pequeña de la potencia que estos aparatos necesitan realmente.
La idea es potenciar el uso de energía solar de forma más agresiva dentro de Intel, según asegura Marty Sedler, director mundial de servicios públicos e infraestructura de Intel. Por eso, de momento la matriz solar se está probando con los DataCenter Container, que tienen un uso de energía inferior a los normales. Se pretende proporcionar este tipo de energía también durante el verano, momento en que los servicios públicos locales consumen más energía.
Por fortuna, Intel no es la única en subirse al carro de las energías renovables: en el pasado CeBIT, Sun Microsystems presentó una serie de paneles solares unidos a un container que producía sobre los 10 Kw de potencia. Este aparato tenía unos 700 pies cuadrados de superficie (más de 213 metros cuadrado); para generar 1 megavatio se requieren 100.000 pies cuadrados (30.408) de paneles. Microsoft también quiso subirse al carro, pero finalmente desistió a instalar paneles solares en el centro de datos de San Antonia, al menos hasta, según sus palabras, que la energía solar fuera una opción más viable.
Naturalmente, el coste de la energía solar es su gran defecto, ya que mientras con las energías convencionales el precio por kilovatio está entre los 5 y 13 centavos, con la solar se sitúa entre los 25 y 30 centavos.
Por ahora, el único centro de datos completamente alimentado por energía solar es el AISO en Romoland, California. Consta de superficies de 400 pies cuadrados (121 metros) por cada sala de servidores, y la energía se almacena en baterías. Veremos si Intel acaba implantando completamente la solar como la principal para alimentar sus centros de datos, de manera que su uso también abarate costes.