Horst Köhler, presidente de Alemania, ha aprobado una ley que autoriza a la policía a espiar de modo on line ordenadores privados con el fin de prevenir ataques terroristas, o eso es lo que dice la ley, que ha tenido un rechazo importante por parte de los medios de comunicación del país.
Y no es para menos, ya que afecta a los periodistas principalmente, y también a los médicos y a los juristas. Curiosamente, quedarán exentos los abogados defensores, los diputados y los religiosos.
Los tres partidos de la oposición y 11 grandes medios de comunicación se han mostrado abiertamente en contra de esta ley que, según ellos, constituye una violación del derecho a la información del ciudadano, así como una intromisión ilegal en su privacidad.
El principal implicado es el ministro del Interior, Wolfgang Schäuble, que ha sido criticado por el uso de las nuevas tecnologías con fines más propios de la antigua policía secreta de la RDA que de un cuerpo policial moderno. El ministro se ha excusado alegando que las operaciones se llevarán a cabo de forma restringida y con las leyes de protección de datos en la mano, así como con la debida autorización judicial.