Asrock ha mostrado un vídeo en el que demuestran un sistema de arranque rápido similar, quizá, al modo de suspensión de Windows, sólo que en este caso es un opción que se toca en la BIOS, el cual permite el arranque del sistema en unos segundos: lo han denominado Instant Boot.
En el vídeo, que empieza realmente pasados los dos minutos y medio, muestran una comparativa de arranque entre una placa con Instant Boot y otra sin, y la diferencia de tiempo es evidente: 46 segundos de la placa normal frente a los 4 segundos de la que lleva el sistema de Asrock.
De momento esta opción está sólo disponible en algunas placas base para AM2+ e Intel 775. Aún no se saben las características específicas de este modo de Asrock, pero todo apunta a que el sistema almacena en memoria todo lo necesario para su arranque rápido, ya que una de las condiciones del Instant Boot es no desconectarlo de la corriente eléctrica. Echad un vistazo al vídeo: