Siemens parece no pasar por los mejores momentos de su historia empresarial y se dispone a hacer unos ajustes de plantilla bastante importantes.
Concretamente se despedirá el 4% del total de la plantilla, unos 16.750 puestos de trabajo, 5.250 de los cuales son alemanes, donde la compañía tiene su mayor fuerza, dejando los demás seguramente en sedes americanas.
La empresa apunta que 12.600 de esos despidos serán de administración, ya que "han de ser más eficientes ante una economía más lenta". Esto dejará de suponerles unos gastos de 1.200 millones de euros en 2010.
Como primera opción para todos estos desafortunados, se intentará hacerles la jubilación anticipada.