Ya vimos en que medida afectó el terremoto de la semana pasada a las instalaciones de Intel en la provincia China de Sichuan, pero lo que empieza a conocerse ahora es la traslación de dicho desastre al mercado de la informática, más concretamente al de los chipsets y las placas base.
El G31, el G33 y el 945GC (que suponen el 45% de las ventas de sobremesa para Intel) verán subir su precio para las compras por millares que efectúan los fabricantes de placas base. Los aumentos serán de 15 a entre 18 y 19$ para el 945GC, de 23 a entre 25 y 27$ para el G31 y de 28 a 31 dolares para el G33.
Estas subidas no deberían afectar a los consumidores, pues se espera que sean los fabricantes los que absorban la subida, pero algo me dice que lo acabaremos pagando entre todos por la vía de retrasos en los descensos de los precios de dichas placas base.
Enlace: DigiTimes.