Estamos ante uno de los típicos casos en los que cabe preguntarse si la duplicación de la cantidad de la memoria de una gráfica será rentable, en términos de rendimiento/precio o si, directamente, alguien nos quiere tomar el pelo.
En principio, puede otorgarse el beneficio de la duda, pues hablamos de una buena tarjeta, pero 1 giga es mucho. Solamente las GPUs más potentes parecen sacarle partido. Y la 3870 no está entre ellas.
Echando un rápido vistazo a las pruebas realizadas, la conclusión no puede ser otra que: no tocar. Cerca de 300 dolares por una tarjeta gráfica que no supera a la 9600 GT, se me antojan muchos dolares. Ni que juegues a Crysis ni que tengas un monitor con resoluciones muy elevadas, no creo que se pueda justificar la inversión en memoria GDDR3.
Enlace: The Tech Report.