Phoenix está desarrollando con ayuda de terceros una BIOS que llevará un sistema Linux incorporado que servirá como herramienta de rescate en ordenadores que por alguna razón no puedan arrancar Windows (o el SO que tengan instalado).
Gracias a la versatilidad que ofrece Linux y a la fiabilidad que ofrece en sistemas incorporados, la intención es ofrecer la posibilidad de lanzar aplicaciones y ejecutar acciones básicas de diagnosis, mantenimiento y reparación de sistemas y contar con herramientas de acceso a internet (web, e-mail, VoIP...), acceso a los discos duros, acceso a documentos y otros archivos (incluirá un reproductor multimedia) y posibilidad de conexión remota, todo ello bajo un entorno seguro; lo que permitiría al usuario tener acceso a su ordenador sin tener que iniciar el SO instalado. Esta opción se muestra ideal para aquellos ordenadores que requieran estar encendidos el mayor tiempo posible, pues permite su puesta a punto más rápido y posibilita la administración del sistema tanto de forma local como remota.
El sistema se basará en técnicas de virtualización creadas por Phoenix y para la administración remota del ordenador se planea llegar a un acuerdo con SupportSoft.