La PS3 en Europa será menos retrocompatible con los juegos de PS2 que las de EE.UU. y Japón. La causa son los recortes de costes de fabricación que Sony ha decidido realizar eliminando el procesador Emotion y dejando que la retrocompatibilidad se efectúe por software y no por hardware, que es mucho menos eficaz. Esta técnica de emulación por software es la que sigue la XBox 360 con los juegos de la XBox primitiva, dado que son procesadores totalmente diferentes y de distinta arquitecturas.
Ahora es posible que Sony extienda esa medida a todos las demás regiones para aumentar sus beneficios. Quizás es una medida que Sony hubiera debido tomar desde el principio: Permite ofrecer la consola más barata y aumentaría la demanda al costar menos. Además, a casi todos les interesaría jugar a juegos nuevos con la consola nueva, no a los anteriores.