La crisis de la memoria se ha producido por la gran demanda por parte de la IA a nivel empresarial y profesional. Algunos expertos creen que la situación mejorará entre 2027 y 2028, otros creen que la situación irá a peor en 2028, y otros piensan que cuando la burbuja de la IA explote la situación volverá a la normalidad.
A Micron la crisis de la memoria le ha venido muy bien. La compañía está ganando una cantidad de dinero que no habría podido ni soñar el año pasado, y le interesa que la situación no cambie. Por esa razón, Micron sigue buscando oportunidades para justificar la persistencia de la crisis de la memoria, y la venta a precios inflados, incluso aunque explote la burbuja de la IA.
Según Micron, si explota la burbuja de la IA seguirá el salto a la IA física con los robots humanoides, que necesitarán más de 200 GB de RAM y muchos terabytes de almacenamiento NAND Flash para poder funcionar. La compañía cree que la IA física despegará a finales de esta década, y que mantendrá o agravará la crisis de la memoria.
En sus declaraciones Micron no mencionó en ningún momento qué medidas piensan tomar para contrarrestar el problema de la escasez de DRAM, ni cómo piensan ampliar sus capacidades de producción para intentar que los precios bajen. Parece que esto no interesa.
Si se cumplen las previsiones que ha dado Micron, y los grandes fabricantes de memoria no aumentan la producción sustancialmente, la crisis de la memoria podría ir todavía a peor, y dejarnos en una situación en la que la memoria RAM y el almacenamiento NAND Flash sean dos productos tan caros que acaben siendo un lujo extremo.
