El precio de la GeForce RTX 5090 se ha vuelto una locura, y esto ha aumentado la picaresca y las estafas alrededor de esta tarjeta gráfica.
Hay stock real de la GeForce RTX 5090. En casi cualquier tienda online se puede comprar esta tarjeta gráfica, pero el precio ya supera con facilidad los 6.000 euros, y en algunos modelos puede llegar a superar los 9.000 euros. Con esas cifras, comprar una unidad es una inversión que poca gente puede permitirse.
Un comprador canadiense se lanzó a comprar una unidad usada a través de las ofertas de almacén de Amazon Canadá. El precio era bueno, 4.500 dólares canadienses, que son unos 3.159 dólares, 2.800 euros. Por ese dinero creo que se vendería en segundos en España, pero ese es el problema, que ya se veía que la oferta parecía demasiado buena para ser verdad.
Cuando recibió la tarjeta gráfica, ante la sospecha de que podía ser una estafa, decidió grabarse a sí mismo abriéndola y comprobando que todo estaba en orden. Menos mal que lo hizo, porque aunque al principio parecía que todo estaba bien, al final resultó que no lo estaba.
Tras sacarla del plástico comprobó, mirando en la parte trasera, que no había tarjeta gráfica. A diferencia de otras estafas donde los timadores al menos envían el PCB en este caso no había ni siquiera PCB, solo el sistema de refrigeración y la placa trasera montados. Se podía ver porque donde debería ir la GPU solo estaba el bloque de contacto de cobre del radiador.
Menos mal que hizo el vídeo antes de abrir nada, porque esto le sirve para demostrar que él no hizo nada, y que el culpable podría ser el comprador anterior, que seguramente quitó el PCB con la GPU y la memoria, volvió a ensamblar el sistema de refrigeración y tramitó una devolución, recuperando su dinero y quedándose con la RTX 5090 salvo el sistema de disipación.
