Rockstar ha decidido que no quiere que siga adelante el port nativo de GTA V para Android, un port no oficial que tenía buena pinta y que iba a llegar también a Nintendo Switch. Paralympics Productions, los desarrolladores de estos proyectos, han recibido una orden de cese y desistimiento que les obliga a dejar de trabajar en ellos, y viene de Take-Two, que es la publicadora de los juegos de Rockstar.
El cierre de los dos proyectos ocurrirá el 3 de octubre, y no serán continuados por ningún otro desarrollador. En el comunicado oficial los responsables de esos dos proyectos dan gracias a Take-Two por su clemencia, un comentario que deja claro que han recibido una amenaza bastante fuerte por parte de la publicadora, pero que al mismo tiempo esta les habría dicho que si cesan los proyectos no pasará nada.
Esta noticia ha provocado una larga conversación en redes sociales y una oleada de críticas a Rockstar y a Take-Two que ha alcanzado niveles bastante peculiares. Hay un sentimiento general de decepción, pero uno de los responsables del proyecto ha dicho que no puede hacer nada, que no tiene otra opción más que abandonar el proyecto, y tiene razón.
Si sigue adelante e intenta luchar contra Take-Two en plan David contra Goliat su vida puede terminar muy mal: con una condena por violación de derechos de autor que implique una gran sanción económica y pena de cárcel.
Algunos fans de la franquicia han aprovechado la polémica para pedir a Rockstar y Take-Two que se pongan a trabajar en una versión de GTA V oficial para Android, y dicen que están dispuestos a pagarlo como si fuera un juego de consola normal.
