¿Puede la Radeon RX 9070 XT ganar a la GeForce RTX 5090? La primera es una tarjeta gráfica que cuesta menos de 900 euros, y que está preparada para mover juegos en 4K gracias a sus 16 GB de VRAM y a su buen rendimiento. La segunda, es la tarjeta gráfica más potente que existe en consumo, tiene 32 GB de VRAM y es lo más avanzado de NVIDIA, pero cuesta más de 5.000 euros.
El rendimiento es muy importante. En potencia bruta gana la GeForce RTX 5090, pero esta tiene problemas con los drivers que provocan el efecto "overhead", que ocurre cuando los drivers no están lo bastante optimizados para que la CPU trabaje de la manera que necesita la tarjeta gráfica para evitar que se produzca un cuello de botella. Esto importa porque la CPU es la que prepara la escena, y la que convierte datos y operaciones en instrucciones y comandos con los que puede trabajar la tarjeta gráfica.
Cuanto mayor es la tasa de fotogramas por segundo, más carga tiene que ser capaz de mantener la CPU para que no se produzca un cuello de botella. Si la CPU solo puede aguantar una carga de, por ejemplo, 240 FPS, aunque la GPU pueda llegar a más de 300 FPS el resultado final serán esos 240 FPS, y habrá un cuello de botella.
Este tipo de cuello de botella afecta más a la GeForce RTX 5090 que a la Radeon RX 9070 XT porque la primera es mucho más potente que la segunda, y también porque sufre más ese efecto "overhead" a nivel de drivers, lo que hace que en algunos juegos, y con configuraciones gráficas específicas, la primera pueda llegar a rendir menos que la segunda.
Warhammer 40K Space Marine 2 es el ejemplo más claro. En 1440p la Radeon RX 9070 XT gana por 7 FPS a la GeForce RTX 5090, pero con el juego configurado en calidad baja, un ajuste muy concreto que no es realista. Al subir a 4K las aguas vuelven a su cauce, incluso en calidad baja, y la GeForce RTX 5090 gana por 43 FPS a la Radeon RX 9070 XT.