Hoy, 14 de septiembre, se cumplen 25 años desde el lanzamiento de la GameCube de Nintendo, una fecha que nos hace sentir un poco mayores, pero que también nos recuerda una de las mejores generaciones de consolas de la historia, la de los 128 bits.
Nintendo GameCube no fue la ganadora de su generación. Según los datos de Wikipedia esta vendió poco más de 21 millones de unidades, así que fue superada por Xbox, que vendió más de 25 millones de consolas. Sega Dreamcast fue la menos vendida con más de 9 millones de unidades, y la ganadora fue PS2 de Sony con unos 160 millones de consolas vendidas.
Aunque no fue la ganadora en ventas sí que fue la segunda consola más potente de su generación, solo superada por Xbox. Nintendo GameCube utilizaba un procesador PowerPC de IBM llamado Gekko que funcionaba a 485 MHz, tenía una GPU Radeon Flipper a 162 MHz, y estaba respaldada por 24 MB de 1T-SRAM, además de 16 MB de DRAM auxiliar y 3 MB de memoria integrada para gráficos.
La GPU fue diseñada por ArtX, una empresa que fue comprada por ATi en el año 2000, y que trabajó en el diseño de la arquitectura ATi R300, que se utilizó en la legendaria Radeon 9700 Pro en el 2002. Su gran potencia le permitió mover juegos como Resident Evil 1 Remake, Resident Evil Zero y Resident Evil 4, juegos con una calidad gráfica que no era posible en PS2.
No vendió como le habría gustado a Nintendo, pero tuvo juegos excelentes, ofreció un gran salto gráfico y su mando de control es considerado como uno de los mejores. Sobre la potencia, solo hay que ver las diferencias que hay entre Resident Evil 4 de esta consola y la versión de PS2, parecen dos generaciones distintas.