La GeForce RTX 5090 ha superado los 5.000 euros en nuestro país. Ese precio es una locura, pero no hay más remedio que pagar ese dinero si queremos una unidad nueva. Si estamos dispuestos a comprar de segunda mano podemos encontrar unidades por menos dinero, pero la segunda mano implica muchos riesgos, y más con tarjetas gráficas de este precio.
Se han visto todo tipo de estafas relacionadas con la venta de GeForce RTX 5090 de segunda mano, y también con modelos nuevos vendidos por parte de terceros a través de plataformas como Amazon. Hay casos en los que compradores han recibido la caja con cosas de relleno, como una botella de agua, detergente e incluso piedras, y también estafas más sofisticadas en las que el comprador ha recibido un PCB vacío, sin GPU ni VRAM, y con el sistema de refrigeración puesto para disimular.
El precio de la GeForce RTX 5090 se ha disparado por la crisis de la memoria DRAM, pero también por la alta demanda que tiene como tarjeta gráfica para IA. Circulan vídeos de empresas chinas moviendo palés cargados de unidades de esta tarjeta gráfica que confirman la alta demanda que tiene, y que ya no es vista como un modelo para jugar, sino como una herramienta de trabajo, y muy cara.
No creemos que nadie, o casi nadie, se vaya a gastar 5.000 euros o más en una tarjeta gráfica para tener un 30% o un 40% más de rendimiento comparada con otra que cuesta menos de 1.000 euros, pero los jugadores con mucho dinero siguen buscándola, y también los especuladores, que invierten mucho dinero para intentar revenderla luego más cara.
