AMD ha ampliado su oferta de procesadores para socket AM4 y AM5 con dos nuevos modelos, el Ryzen 5 7500 y el Ryzen 5 5500F. El primero utiliza la arquitectura Zen 4, y el segundo utiliza la arquitectura Zen 3.
El Ryzen 5 7500 es "hermano" del Ryzen 5 7500F. La diferencia que hay entre ambos es que el primero tiene la GPU integrada habilitada, así que se puede utilizar sin tarjeta gráfica dedicada. Está configurado con 6 núcleos y 12 hilos, trabaja a 3,7 GHz-5 GHz y tiene 32 MB de caché L3. Su TDP es de 65 vatios, y permite hacer overclock.
El Ryzen 5 5500F tiene seis núcleos y doce hilos a 3 GHz-4,4 GHz y está configurado con 16 MB de caché L3, la mitad de la que tiene un Ryzen 5 5600, así que su rendimiento en juegos será mucho más bajo. Su TDP es de 65 vatios, y su rendimiento debería ser parecido al del Ryzen 5 5500, que trabaja a 3,6 GHz de frecuencia base y hasta 4,2 GHz de frecuencia en modo turbo.
Con estos dos procesadores lo que ha hecho AMD es ampliar su oferta en dos niveles que tienen ahora mismo mucha demanda por la crisis de la memoria RAM. No es un movimiento caprichoso, es una estrategia muy bien enfocada por parte de AMD, porque el Ryzen 5 5500 es uno de los procesadores más vendidos, así que el Ryzen 5 5500F tiene su espacio, y el Ryzen 5 7500 es una alternativa a los que necesiten un procesador con gráfica integrada basado en Zen 4 y a un precio bajo.
El gran éxito de los Ryzen 5000, y sobre todo del Ryzen 5 5500, se debe a que todavía rinde bien en juegos, y a que es compatible con DDR4, un tipo de memoria que es más barata que la DDR5.
