Intel ha confirmado que va a subir el precio de sus procesadores hasta en un 10% a partir del mes de octubre. No todos sus procesadores van a subir un 10%, algunos subirán en menor porcentaje, pero esto refleja un cambio en la estrategia de Intel, que va a dar prioridad a los modelos más rentables dentro de su catálogo.
Los procesadores de Intel han subido de precio en varias ocasiones, pero los procesadores más afectados han sido casi siempre los de las generaciones anteriores a Arrow Lake-S. Los Core Ultra 200S y 200S Plus no han subido tanto de precio porque la demanda ha sido menor.
Según DigiTimes, a partir de octubre la situación va a cambiar, porque esa subida de precios de hasta un 10% se aplicará de manera generalizada. Esto quiere decir que subirán de precio todos los procesadores de Intel, y que el incremento máximo del precio será de un 10%.
Fuentes chinas también han dicho que TSMC ha avisado de una subida de un 10% en el precio de sus nodos de fabricación más utilizados, y que esa subida de precio es inmediata e imposible de esquivar o de negociar. Intel utiliza varios nodos de TSMC en la fabricación de algunos de sus procesadores, porque estos combinan bloques con diferentes nodos, así que Intel se verá afectada por ese aumento de costes.
Llevamos un año muy difícil en el mercado tecnológico, con subidas de precio constantes en casi todos los componentes básicos para montar un PC, y esto ha hecho que montar o comprar un ordenador sea cada vez más caro y más difícil para los consumidores.
