El soporte técnico de Best Buy recibió un portátil Lenovo Legion que tenía una configuración de 64 GB de RAM. El equipo estuvo funcionando a la perfección durante 8 meses, hasta que empezó a darle problemas. A partir de ese momento, no tuvo otra opción que hacer uso de la garantía y lo envío a reparación.
Al recibir el equipo, el servicio técnico decidió quitarle uno de los dos módulos de 32 GB de RAM, y explicó al propietario del portátil que este no era compatible con 64 GB de RAM, y que por eso le habían quitado el otro módulo. En la imagen se puede ver que en la descripción del problema se indica: "Windows sigue mostrando pantallazos azules y códigos de error. El cliente ha probado a reinstalar Windows pero no ha solucionado nada".
En la descripción de la reparación es donde viene la bomba: "El portátil tiene dos módulos de 32 GB de RAM para un total de 64 GB. Este modelo solo acepta 32 GB de RAM como máximo, uno de los módulos se ha retirado y ha sido devuelto al cliente con el equipo. Sin ese módulo, el portátil pasó todas las pruebas".
Es mentira que un portátil con un Intel Core i9-14900HX no soporta 64 GB de RAM, porque este procesador soporta hasta 192 GB de RAM. La metedura de pata de Best Buy ha sido monumental, ¿pero por qué han hecho esto? Pues porque hay una crisis tan grande en el mundo de la RAM que un simple módulo de 32 GB de DDR5 ya cuesta más de 300 euros. Han querido ahorrarse ese dinero en la reparación.
El cliente afectado ha confirmado que piensa escalar una queja y llegar hasta donde sea necesario para que le reparen el portátil como es debido.
