Digital Foundry ha podido probar Gears of War E-Day en Xbox Series S y Series X, y ha compartido un vídeo en el que analizan esta versión para las consolas de Microsoft. Antes de la salida de Phil Spencer el juego iba a llegar también a PS5, pero al final, con la entrada de Asha Sharma, acabó volviendo a ser exclusivo de Xbox y PC.
Gears of War E-Day utiliza trazado de rayos nativo en la versión para PC, y se basa en el Unreal Engine 5, lo que hace que sea un juego muy exigente, y que tenga que estar muy optimizado y recortado para poder correr en el hardware de Xbox Series S, que está muy limitado por su GPU con 1.280 shaders RDNA 2 y sus 10 GB de memoria unificada.
En Xbox Series X la consola ofrece un modo rendimiento, un modo equilibrado y un modo calidad. El modo rendimiento utiliza trazado de rayos y funciona a 60 FPS, pero son sacrificios en la calidad gráfica para poder ajustarlo a la potencia de la consola.
La presentación de trazado de rayos a través de Lumen en esta consola es buena, según Digital Foundry, pero el sistema de destrucción del escenario es inferior a lo que mostraron en vídeos anteriores. Parece que la versión que mostraron en su presentación técnica era la que corría sobre un PC de gama alta, y no sobre Xbox Series X, que tiene claras limitaciones de hardware frente a un PC gaming actual.
El modo calidad se mueve a 30 FPS, el modo equilibrado va a 40 FPS y el modo rendimiento funciona a 60 FPS. El modo calidad aplica trazado de rayos a reflejos, tiene mejor iluminación global difusa, y ofrece un mayor nivel de nitidez gracias al uso de resolución base 1224p, que se reescala a 4K. El modo rendimiento se mueve en 1000p, según Digital Foundry.
El modo equilibrado mantiene el nivel de calidad gráfica del modo calidad, pero renderiza en 1080p y reescala a 4K. Esto permite conseguir esos 40 FPS, que ofrecen una experiencia más fluida que el modo calidad a 30 FPS.
En Xbox Series S tiene recortes importantes. En el modo rendimiento la vegetación no está animada, las sombras se han simplificado y hay otros sacrificios de calidad gráfica que describe Digital Foundry. El trazado de rayos se ha recortado mucho, y lo mismo sucede con la calidad de las texturas. En modo calidad se recupera mucho del detalle y de la calidad perdida, pero se sigue viendo una gran diferencia frente a Xbox Series X.
El modo rendimiento de Xbox Series S funciona a 60 FPS y resolución 576p reescalada a 1080p, y el modo calidad funciona a 30 FPS y 720p reescalado a 1080p. El modo equilibrado en esta consola queda en un punto intermedio y llega a los 40 FPS.