PS5 tiene problemas con el metal líquido. Los primeros modelos son más propensos a esos problemas, pero parece que los nuevos modelos tampoco se libran, porque estos también han dado problemas con el metal líquido.
Sony utilizó metal líquido como material de contacto en PS5 porque este permite acelerar la transferencia de calor al bloque de disipación. Era, según Sony, algo necesario para que PS5 pudiera ser lo que al final fue, y para que pudiera ofrecer la potencia con la que llegó al mercado.
En modelos sucesivos Sony montó una APU fabricada en el nodo de 6 nm, mejorando la eficiencia frente al modelo de 7 nm inicial, y pudo reducir el tamaño del bloque de refrigeración, pero siguió utilizando metal líquido en la consola.
Los problemas del metal líquido se han acumulado desde entonces. La PS5 original lanzada en 2020 tiene problemas más graves de degradación de este material, que hacen que la consola sufra problemas de sobrecalentamiento que pueden producir daños irreversibles en la APU.
Nuevos casos recientes han vuelto a confirmar este problema, que Sony está resuelto en PS5 Pro porque la consola utiliza un diseño mejorado, un cambio que también estaría presente en las versiones más actuales de PS5.
Los casos en los que el metal líquido se filtra y se come la capa protectora, creando una costra inútil y dejando zonas secas en la APU expuestas a sobrecalentamiento, se han convertido en algo demasiado frecuente. Si tienes una PS5 de las primeras unidades atento, porque podrías acabar sufriendo este problema, o quizá lo hayas sufrido ya.