La GeForce GTX 1080 Ti no recibe soporte de drivers desde hace ya un tiempo, pero sigue siendo lo bastante potente como para jugar en 1080p, siempre que no toquemos títulos que utilicen trazado de rayos nativo.
Ha bajado de precio por esa falta de soporte, y esto ha hecho que algunos se pregunten si vale la pena comprarla, y cómo se compara frente a modelos más actuales, como la GeForce RTX 3060.
La GeForce GTX 1080 Ti tiene 3.584 shaders, 224 TMUs, 88 ROPs, bus de 352 bits y 11 GB de GDDR5X. La GeForce RTX 3060 tiene 3.584 shaders, 112 TMUs, 48 ROPs, 112 núcleos tensor, 28 núcleos RT, bus 192 bits y 12 GB de GDDR6.
Como la GeForce RTX 3060 tiene núcleos RT acelera trazado de rayos, y sus núcleos tensor la hacen compatible con DLSS 4.5 de NVIDIA.
En general, la GeForce RTX 3060 rinde de media un 9,1% más que la GeForce GTX 1080 Ti en juegos en 1080p. La diferencia es más grande en juegos más actuales, como Crimson Desert, donde gana por un 49% (52 FPS frente a 35 FPS), y en Resident Evil Requiem, donde gana por un 54% (71 FPS a 46 FPS).
La GeForce RTX 3060 solo pierde en dos juegos, 007 First Light por un 11% (52 FPS frente a 47 FPS) y Counter Strike 2, donde pierde por un 14% (226 FPS frente a 257 FPS).
Queda confirmado que la GeForce RTX 3060 es mejor que la GeForce GTX 1080 Ti. También es más eficiente, más fresca y puede mover juegos con trazado de rayos. Su compatibilidad con DLSS también le da un mayor margen de optimización en juegos que sean exigentes.