Poca gente lo sabe, pero Intel no nació como una empresa dedicada a la fabricación de procesadores. Esta compañía se dedicó desde el principio a los semiconductores, pero empezó con la memoria RAM. Sus primeros productos comerciales fueron los chips 3101 SRAM 1103 DRAM. Su salto a los procesadores ocurrió posteriormente, aunque fue ese salto lo que la convirtió en el gigante que conocemos.
En sus décadas de existencia Intel ha diseñado y fabricado multitud de semiconductores: RAM, procesadores, soluciones gráficas, aceleradoras gráficas, soluciones de red y también unidades SSD, pero ha acabado abandonando muchos de esos productos cuando no le salían rentables. Uno de los abandonos más sonados fue Intel Optane DC, que utilizaba la arquitectura 3D XPoint desarrollada conjuntamente con Micron.
Ahora, con la crisis de la DRAM, el CEO de Intel, Lip-Bu Tan ha dejado caer que la compañía podría volver a fabricar memoria RAM. Esto le saldría muy rentable, ya que con los precios que tiene la DRM actualmente incluso las compañías chinas están viendo rentable invertir miles de millones de dólares para construir nuevas plantas de producción de chips.
Intel está considerando la fabricación de CPUs con memoria RAM integrada, algo que ya hicieron con Lunar Lake, una generación de SoCs que integraban la memoria en el mismo sustrato que el resto de componentes. El CEO de Intel reconoció que no querían invertir en la memoria porque lo consideraban como un producto básico, pero ahora, con la explosión de la IA, ya no cree que sea un producto básico, y por ello ve con otros ojos la idea de invertir en ella.
Intel ZAM es uno de los proyectos más importantes que tiene ahora mismo Intel en este campo, porque promete multiplicar por dos el ancho de banda de la memoria HBM4 y mejorar las temperaturas de trabajo.
