La GeForce GTX 1080 Ti ha sido una de las tarjetas gráficas más longevas, pero con el final del soporte a nivel de drivers ha llegado a un punto en el que lo más recomendable sería actualizar esa tarjeta gráfica por un modelo más actual.
¿Valdría la pena actualizar a una GeForce RTX 5060 o sería un "downgrade"? La comparativa que ha compartido NJ Tech nos responde a esta pregunta con hechos.
La GeForce RTX 5060 tiene 3.840 shaders, 120 TMUs, 48 ROPs, 120 núcleos tensor, 30 núcleos RT, bus de 128 bits y 8 GB de GDDR7. Soporta DLSS y multigeneración de fotogramas.
La GeForce GTX 1080 Ti tiene 3.584 shaders, 224 TMUs, 88 ROPs, bus de 352 bits y 11 GB de GDDR5. No acelera trazado de rayos ni soporta DLSS.
De media, la GeForce RTX 5060 es un 55,2% más potente que la GeForce GTX 1080 Ti en 1080p. Hay juegos en los que la primera puede llegar a doblar el rendimiento de la segunda, como Pragmata, donde logra 112 FPS frente a los 54 FPS de la 1080 Ti, y Crimson Desert, donde consigue 77 FPS frente a los 35 FPS de la 1080 Ti.
Pasar de una GeForce GTX 1080 Ti a una GeForce RTX 5060 sería una gran actualización porque mejoraría mucho el rendimiento, y además con un consumo mucho más bajo y con soporte de nuevas tecnologías.
La única pérdida sería bajar de 11 GB de VRAM a 8 GB de VRAM, pero la memoria gráfica no sirve de nada cuando hay una diferencia de potencia tan grande a favor de la 5060.