El Ryzen 7 9800X3D no es un procesador que trabaje a temperaturas tan altas como el Ryzen 7 7800X3D, porque utiliza una arquitectura más avanzada, un nodo superior y porque tiene la caché L3 apilada en 3D debajo del chiplet CPU, lo que mejora la transferencia de calor al IHS, y la disipación.
Sin embargo, en cargas intensivas y con algo de overclock, el Ryzen 7 9800X3D puede alcanzar los 90 grados a plena carga. ¿Sería posible reducir esa temperatura de trabajo sin tener que recurrir a sistemas que comprometen la vida útil del equipo, como el nitrógeno líquido?
El youtuber Der8auer ha publicado un vídeo donde ha realizado un experimento muy curioso que permitió reducir la temperatura del Ryzen 7 9800X3D de 90 grados C a 71 grados C. Para ello utilizó una especie de "chimenea" escalable en altura con módulos de 20 cm impresos en 3D.
Al llegar a una altura de 110 cm (1 metro y 10 centímetros), fue cuando consiguió esa reducción de 19 grados C. Esa chimenea se conectó al sistema de refrigeración líquida que hacía contacto con el Ryzen 7 9800X3D, y estaba montada sobre un radiador de 240 mm. Con esa chimenea se produce un efecto de apilamiento donde concurren la presión negativa en la parte baja, por el calor, y la presión positiva en la parte superior, por el aire frío.
No es algo que cualquiera vaya a poder montar en su PC, pero deja abierta la puerta a posibles kits de refrigeración líquida con cambios de diseño y de estructura en el radiador para mejorar la capacidad de disipación, aunque cambios de este tipo podrían requerir un posicionamiento muy específico en sitios con mayor espacio, como por ejemplo en el frontal o incluso en el lateral.