Una actualización en forma de parche, que todavía se encuentra en fase inicial de pruebas, podría mejorar la tasa mínima de FPS de la Steam Deck en un 31,8%. Esos son los resultados que se han obtenido en las primeras pruebas, aunque todavía no está confirmado que esta actualización se vaya a lanzar para la consola de Valve.
Los FPS mínimos se refieren al valor del 1% más bajo registrado durante una medición de rendimiento. La tasa mínima de fotogramas por segundo importa porque afecta a la sensación de fluidez constante que tenemos al jugar, y tiene que ser estable porque de lo contrario notaremos saltos y tirones que pueden arruinar la sensación al jugar aunque tengamos una media de 60 FPS.
Mejorar el mínimo en un 31,8% es algo grande. Si tenemos un mínimo de 19 FPS con esa mejora subiríamos a 25 FPS, y al quedar más cerca de los 30 FPS ya no tendríamos tirones tan intensos si la media objetivo es de 30 FPS, que es un objetivo muy frecuente con la Steam Deck en juegos con bastante exigencia.
En el modo activo (EPP) la plataforma elige automáticamente el punto de operación entre los valores de mínimo y máximo rendimiento, influenciada por la recomendación EPP, y el kernel solo reescribe la solicitud CPPC ante cambios en la política o los límites.
Cuando tenemos una carga de trabajo dominada por un hilo que suele estar ocupado y que toma frecuentes pausas cortas (algo común en cargas de trabajo de juegos, por ejemplo) se puede producir un rendimiento deficiente con esta estrategia. Cada pausa reduce la señal de rendimiento del hardware, lo que provoca que las ráfagas posteriores al despertar comiencen en un punto de operación bajo e incremente la latencia de cola, aunque la CPU esté prácticamente ocupada mientras haya trabajo disponible.
Esas pausas que reducen el uso del hilo principal de la CPU influyen negativamente en el rendimiento en juegos, porque reducen mucho la velocidad de trabajo. Con el parche AMD P-State para Linux se resuelve este problema, y hace que la velocidad de trabajo de la CPU aumente hasta en 1 GHz en juegos, incrementando con ello el rendimiento y mejorando sobre todo la tasa de FPS mínima.
