La Radeon RX 590 fue la tarjeta gráfica más potente basada en Polaris que lanzó AMD. Tuvo versiones de diferentes ensambladores, y fue un intento de AMD de lanzar una gráfica más competitiva dentro de la gama media. En rendimiento, dependiendo del juego, estaba casi al nivel de la GeForce GTX 1660.
Esta tarjeta gráfica tiene 2.304 shaders, 144 TMUs, 32 ROPs, bus de 256 bits y 8 GB de memoria GDDR5 a 8 GHz. Utiliza la arquitectura Polaris de segunda generación, y hace tiempo que no recibe soporte a nivel de drivers de forma oficial, así que es mejor utilizarla con distros Linux, como CachyOS.
RandomGaminginHD ha querido probar cómo funciona esta tarjeta gráfica en 2026, y ha utilizado algunos juegos bastante exigentes para exprimirla a fondo, pero no todos funcionan. Por el tema de los drivers Forza Horizon 6 no funciona con Windows 11, pero sí corre si utilizamos CachyOS.
Battlefield 6 en 1080p con calidad baja funciona a 63 FPS con esta tarjeta gráfica, Counter Strike 2 se mueve a 147 FPS en 1080p con calidad alta, GTA V Enhanced va a 95 FPS en 1080p con calidad alta, Palworld funciona a 91 FPS en 1080p con calidad alta, ARC Raiders se mueve a 63 FPS en 1080p con calidad baja, y Kingdom Come Deliverance 2 alcanza los 71 FPS en 1080p y calidad baja.
Cyberpunk 2077 no da problemas. En 1080p con calidad baja funciona a 59 FPS, y Red Dead Redemption 2 va a 72 FPS en 1080p con ajustes equivalentes a Xbox One X.
¿Y cómo se compara con la Radeon RX 580? Pues es un poco más potente. Las pruebas revelan que la RX 590 rinde, de media, entre un 5% y un 10% más que la Radeon RX 580.