AMD relanzó el Ryzen 7 5800X3D, y ha sido todo un éxito, porque este procesador se ha convertido en uno de los más vendidos, aunque se ha visto ayudado por la situación de crisis que se vive en el mercado de la DDR5, con unos precios disparados que han hecho que la gente vuelva a la plataforma AM4.
Hardware Unboxed ha compartido una prueba de rendimiento con el nuevo Ryzen 7 5800X3D, incluyendo también mediciones de temperatura, para ver cómo se comporta este procesador, y para ver si de verdad vale la pena comprarlo por 359 euros que cuesta ahora mismo.
El Ryzen 7 5800X3D tiene 8 núcleos y 16 hilos basados en la arquitectura Zen 3, y su punto fuerte es que viene con 96 MB de caché L3. Está fabricado en el nodo de 7 nm, y su caché L3 se coloca encima del chiplet CPU, así que es igual de difícil de refrigerar que el modelo que lanzó AMD originalmente.
En las pruebas de temperatura, el Ryzen 7 5800X3D alcanza los 89 grados C en una prueba de multihilo intensiva, pero tiene un consumo máximo de 135 vatios frente a los 125 vatios del modelo original. Ese consumo extra hace que funcione a una velocidad media ligeramente mayor. Diferencias mínimas entre ambos modelos, pero algo que ya confirmó la propia AMD cuando dijo que el modelo de 2026 no traía cambios relevantes.
En juegos, el Ryzen 7 5800X3D sigue ofreciendo un rendimiento muy alto. En 1080p, y con una GeForce RTX 5090, es capaz de superar en rendimiento al Ryzen 5 9600X según las pruebas de Hardware Unboxed, y rinde un poco menos que el Intel Core Ultra 5 250K Plus en juegos. Comparado con el Ryzen 7 7800X3D rinde 25 FPS menos (141 FPS frente a 169 FPS).
El coste por fotograma de este procesador es alto, es el más alto de todos los procesadores de la comparativa, y es ahí donde está su mayor problema, en que con lo que nos ahorramos comprando por ejemplo un Ryzen 5 9600X, que cuesta 184,90 euros, tenemos dinero suficiente para invertir el extra en una plataforma con DDR5, que tendrá una mayor vida útil.