Las falsificaciones de unidades SSD son un problema que llevamos viendo ya muchos años. Desde los clásicos pendrives pegados a carcasas para simular un SSD SATA, un mal muy frecuente en tiendas chinas y en webs nada fiables que ofrecen unidades de almacenamiento a precios demasiado buenos para ser verdad, hasta otras falsificaciones más elaboradas que sí dan el pego a simple vista, como el Samsung 870 EVO de esta noticia.
Esta falsificación está tan conseguida que es muy difícil distinguirla del producto original, y las diferencias tampoco son tan claras cuando se empieza a utilizar la unidad falsificada, porque según un medio que tuvo la oportunidad de probar este SSD Samsung 870 EVO falsificado, la unidad alcanzaba velocidades de 492 MB/s en lectura secuencial y 467 MB/s en escritura secuencial, datos de rendimiento que entran dentro de lo que se puede esperar de una unidad SATA III, y que no tienen nada que ver con los resultados de otras falsificaciones, que no llegaban ni siquiera a los 40 MB/s.
Esa unidad tiene la capacidad de almacenamiento falseada, lo que produce un error que hace que cuando se supera la cantidad de almacenamiento máxima real disponible, que en este caso fueron unos 120 GB, la unidad deje de funcionar correctamente, y que todos los datos grabados se pierdan.
Según el medio que analizó esta unidad: "La prueba de escritura se interrumpió y se intentó verificar los datos ya escritos, pero falló debido a un error. Como resultado, el acceso al área de almacenamiento del SSD falsificado se volvió prácticamente imposible y, tras reiniciar el sistema operativo, dejó de ser reconocido como un SSD normal."
Las unidades SSD falsificadas tienen una presencia más amplia de lo que parece. No se limitan a China ni a países con economías emergentes, también están presentes en otros mercados, incluido el español, y se han colado en más de una ocasión en minoristas como Amazon, así que debemos tener mucho cuidado.
