Assassin´s Creed Black Flag Resynced es un juego muy exigente, y la optimización no está muy conseguida, pero es algo a lo que los fans de los juegos de Ubisoft están ya acostumbrados, porque la empresa francesa lleva tiempo sin lanzar un juego bien optimizado de verdad.
RandomGaminginHD ha querido salirse de lo habitual, y en vez de hacer una prueba de rendimiento tradicional ha probado Assassin´s Creed Black Flag Resynced con los requisitos mínimos para ver si estos son realistas, si están inflados o si son insuficientes, pero se ha limitado a la tarjeta gráfica, y no ha incluido el procesador como ha hecho en otros vídeos.
Los requisitos mínimos de Assassin´s Creed Black Flag Resynced son un Ryzen 5 3600 o un Intel Core i7-8700K, 16 GB de RAM y una GeForce GTX 1660, Radeon RX 5500 o Intel Arc A580. Necesita al menos 6 GB de memoria gráfica.
El canal ha probado el juego utilizando un procesador más potente que el indicado en los requisitos mínimos, ya que ha montado un Intel Core i5-12400F, pero ha utilizado una GeForce GTX 1660. Assassin´s Creed Black Flag Resynced tiene una mayor dependencia de la tarjeta gráfica que del procesador, así que esta es la que más va a influir en el rendimiento del juego.
Con la configuración de calidad en bajo, 1080p y trazado de rayos en estándar, Assassin´s Creed Black Flag Resynced funciona a 47 FPS con Intel XeSS en equilibrado, a 46 FPS con FSR en equilibrado, a 45 FPS con TAA en equilibrado y a 30 FPS con TAA en nativo.
Los requisitos son realistas, porque con una GeForce GTX 1660 el juego funciona a 30 FPS en 1080p nativo con calidad baja y trazado de rayos en estándar. A este rendimiento deberían apuntar todos los requisitos mínimos de los juegos, a 1080p nativo a 30 FPS con calidad baja.