El rechazo de los jugadores a la estrategia de Sony de acabar con el formato físico en PlayStation para enero de 2028 está creciendo. No solo parece que están aumentando las cancelaciones de PS Plus como castigo a Sony, sino que además están surgiendo protestas y quejas que están afectando a la imagen de la marca.
Hiroki Totoki, CEO de Sony Group, ha llevado a cabo un movimiento que dice mucho de una manera silenciosa, y es que el ejecutivo ha vendido un 56% de las acciones que tiene en esta compañía. Una venta tan grande de acciones solo ocurre cuando se espera que se produzca una caída muy importante del valor de esas acciones a corto plazo. La venta se hace antes de esa caída para conseguir dinero cuando el valor todavía es alto.
Esto da a entender que el CEO de Sony espera que el valor de las acciones de la compañía experimenten una caída grande a corto plazo, y esa caída podría estar provocada sobre todo por esas protestas y por los intentos de sabotaje y de castigo a Sony por parte de los usuarios debido a la futura cancelación del formato físico en PlayStation.
La mayoría de los analistas y de los medios creen que estos esfuerzos y los intentos de sabotaje no harán que Sony cambie de opinión. Casi todos coinciden en que Sony no va a dar su brazo a torcer, y que medio millón o incluso un millón de cancelaciones de PS Plus no le hará demasiado daño, porque tiene alrededor de 50 millones de suscripciones a PS Plus. Otra cosa sería que perdiera la mitad de suscriptores, en ese caso la compañía si se vería obligada a reconsiderar su postura.
Hay pocas esperanzas, pero Sony ha conseguido enfadar a tanta gente que la situación podría agravarse hasta un punto en el que la compañía japonesa no tenga más remedio que ponerse a escuchar, aunque no quiera.
