La crisis de la DRAM ha hecho que los precios de la memoria suban, y ha afectado tanto a la RAM como a los diferentes tipos de memoria gráfica que se utilizan actualmente. La GDDR7 ha sido una de las más afectadas, y en cuanto a RAM la que más ha sufrido esta subida de precio ha sido la DDR5, que ha multiplicado su precio en varias ocasiones desde que empezó la crisis.
Debido al alto precio de la DDR5 muchas personas han vuelto la mirada hacia la DDR4, un tipo de memoria que ha experimentado un gran crecimiento a nivel de demanda, lo que ha hecho que se vea también muy afectada por la crisis, y que su precio haya subido mucho desde que empezó esta situación. La crisis es tan grave que algunas marcas han vuelto a lanzar placas base compatibles con DDR3.
La situación no mejora. Según DigiTimes en el tercer trimestre de 2026 los precios de los contratos de memoria han subido por la escasez y la alta demanda, y esta subida de precios también afecta a la memoria NAND Flash, sobre todo por el crecimiento de la demanda de SSDs en el mercado profesional. Este medio tiene fuentes dentro de la cadena de distribución, así que sus informaciones son muy fiables.
Se espera que el precio de la memoria DDR4 y de la memoria DDR3 suba hasta un 50% en el tercer trimestre del año, debido a ese aumento del precio de los contratos. En el mes de julio el precio de 4 Gb de DDR3 (512 MB) es de 12,75 dólares, y el precio de 16 Gb de DDR5 (2 GB) es de 47,07 dólares.
Los expertos creen que la situación no mejorará hasta finales de 2027 o principios de 2028, fechas en las que la crisis de la memoria podría ya empezar a resolverse de verdad gracias al aumento de la producción procedente de nuevas fábricas.
