Matthias Balwierz, un hacker experto en hardware, ha dado forma a un proyecto muy interesante: construir una GPU casera combinando 64.000 chips RISC-V de bajo coste. Cada uno de esos chips trabaja como procesador y como interfaz de píxeles (un chip es igual a un píxel), y el autor de este mod ha adoptado un modelo de integración basado en bloques de 16 x 32 píxeles.
Esto quiere decir que el hardware gráfico, esa GPU creada con decenas de miles de chips, y la pantalla, se integran en una misma matriz de chips, lo que hace que este proyecto resulte todavía más único y más espectacular.
Una pantalla 1080p (FullHD) necesitaría más de dos millones de chips, así que para poder afrontar este proyecto de una manera más realista el responsable tuvo que reducir el concepto inicial a una resolución objetivo de 320 x 200 píxeles. Para llegar a esa resolución necesita montar esos 64.000 chips, de los cuales de momento ha logrado integrar 8.192 chips.
Los chips utilizados en este proyecto son los QingKe CH570. Cada chip tiene un coste de 0,13 dólares, y están formados por una CPU RISC-V de 32 bits funcionando a 100 MHz, tienen una controladora USB, un receptor Wi-Fi compatible con la banda de 2,4 GHz y soporta Bluetooth 5.0 LE.
Incluso a pesar del bajo precio que tiene cada chip, al tener que utilizar 64.000 unidades el coste asciende a más de 8.000 dólares, a lo que hay que sumar el coste de las placas donde se integran los chips y los píxeles individualizados. Esos chips se agrupan en placas con de 32 chips y 32 píxeles.
En su estado actual, con 8.192 chips, el consumo de todo el conjunto es de 2.161 vatios. Para la alimentación, el autor de este proyecto utiliza una fuente de alimentación Corsair WS3000 ATX. Cuando vaya escalando con más chips el consumo podría convertirse en un tema muy complicado que tendrá que resolver de alguna forma. Al tener un chip dedicado a controlar cada píxel es posible conseguir un nivel de programación y de personalización completo.