El final del formato físico en PlayStation no ha sido una decisión que Sony haya tomado de un día para otro. Esto era algo que Sony llevaba tiempo cocinando, y que ha sido anunciado ahora aprovechando la situación de la economía mundial, la crisis de la memoria y la crisis del almacenamiento.
Shawn Layden, ex-jefe de la división PlayStation, ha confirmado a Eurogamer que esta decisión ya llevaba años en proceso de valoración y de estudio, y que no se ejecutó antes porque no se habían dado las circunstancias adecuadas para ello, y porque no era fácil de justificar.
Según Layden, recuerda cuando las ventas en formato digital apenas representaban el 10% del total en juegos. En esa época el formato digital era algo raro que solo usaba una pequeña minoría, pero con el paso del tiempo el formato digital se ha impuesto de manera cada vez más clara, y esto ha dado a Sony esa situación que necesitaban para justificarse.
Para Sony, pasar al modelo digital de manera absoluta responde solo a un objetivo: ganar más dinero. El formato digital es mucho más rentable para Sony, porque elimina los costes asociados al formato físico y maximiza el margen de ingresos.
KeplerL2 también dijo que Sony ha tomado esta decisión justo ahora, antes del lanzamiento de PS6, porque quiere compensar el alto coste de la RAM y del almacenamiento SSD aumentando sus ganancias por juego vendido. Sony también ha confirmado que no descarta volver a subir el precio de PS Plus, su servicio de juego online.
Sony también podría subir el precio de los juegos para ganar todavía más dinero y compensar posibles pérdidas con la venta de PS6 a un precio más ajustado o por debajo del coste de producción. Parece que la próxima generación de consolas va a marcar un cambio muy grande, y que será una de las más caras de la historia, por precio del hardware, y también de los juegos y de los servicios asociados a estas consolas.
