Fuentes dentro de la industria han revelado que Intel está reorganizando sus planes de fabricación de procesadores, y que como parte de este plan la compañía piensa recuperar la producción de algunos modelos viejos, aunque todavía con soporte de Windows 11 y capaces de ofrecer un buen rendimiento, como los Core Gen 10 y superiores.
Los Intel Core Gen 10 se conocen como Comet Lake-S, y utilizan la base de la arquitectura Skylake. Estos procesadores tuvieron configuraciones de hasta 10 núcleos y 20 hilos (Core i9-10900K). Los Intel Core Gen 11 cambiaron a la arquitectura Cypress Cove, pero volvieron a configuraciones máximas de 8 núcleos y 16 hilos en el Core i9-11900K.
Los Core Gen 12, Gen 13 y Gen 14 son más recientes y ya los conocemos. Utilizan el diseño de dos tipos de núcleo de Intel, con núcleos P y núcleos E, y tienen configuraciones de hasta 8 núcleos P y 16 núcleos E y capacidad para manejar 32 hilos.
La recuperación de la producción de esos procesadores permitirá a Intel ofrecer un suministro más estable, y se centrará de momento en China, pero con la situación de la crisis de la RAM y el alto precio de la DDR5 puede que se amplíen a nivel mundial.
Intel seguirá apostando por Raptor Lake, una generación que le habría salido casi perfecta de no ser por los problemas de degradación que tuvo esta serie, y que quedaron resueltos con varias actualizaciones de BIOS. Se rumorea que Intel va a lanzar Raptor Lake Next, una revisión de esa generación de procesadores que seguirá siendo compatible con DDR4.
