El interés por la tecnología retro no deja de crecer, y actualmente existen probablemente cientos de miles de proyectos de software homebrew orientados a máquinas del siglo pasado. Sin embargo, muy pocos de ellos son sistemas operativos completos de 32 bits, con interfaz gráfica de usuario (GUI) y que quepan en un único disquete, ofreciendo además algunas comodidades modernas. Aquí es donde entra el próximo sistema operativo HamsterOS, cuyo lanzamiento está previsto para este mes de noviembre.
HamsterOS parece estar diseñado específicamente para usar en los PC de la era 386/486 junto con el software clásico de DOS. Tras cargarse desde el disquete, el sistema despliega una interfaz de usuario provista de varias herramientas: un bloc de notas, visor de imágenes, calculadora, buscador de archivos, iconos de unidades de disco y un gestor de ventanas. Su explorador de archivos permitirá abrir hasta cinco ventanas de manera simultánea, incluyendo iconos personalizados según el tipo de archivo.
Un punto crucial es que HamsterOS incorpora un entorno DOS VM86 integrado directamente en el kernel, así como una solución de respaldo con FreeDOS para aquellos programas que no se ejecuten correctamente de forma nativa. Entre otros detalles técnicos destacables, ofrece soporte para sistemas de archivos FAT 12/16/32 con verificación de relectura (read-back verification), herramientas dedicadas para formateo y gestión de discos, un administrador de particiones e incluso utilidades de diagnóstico SCSI.
Por defecto, el sistema operativo arranca en resolución VGA de 16 colores, aunque cuenta con la opción de activar 256 colores como modo de diagnóstico. Además, incluye un ingenioso mecanismo de seguridad que revierte a VGA como modo seguro tras sufrir tres cuelgues consecutivos.
Mean Hamster, la empresa desarrolladora de HamsterOS, no ha hecho pública la información acerca del propósito de este sistema operativo; sin embargo, a juzgar por su abanico de funciones y su integración con HamsterWeazle (su utilidad para gestionar imágenes de disquete orientada a unidades GreaseWeazle), todo apunta a que busca ser una herramienta práctica para administrar y utilizar los equipos retro.

La lista de compatibilidad de hardware es justo la que cabría esperar de los ordenadores de las décadas de los 80 y 90: incluye interfaces ATA IDE y CD-ROM, disqueteras ISA, y ratones serie y PS/2 (este último con soporte para rueda de desplazamiento). Sorprendentemente, la única tarjeta de sonido soportada de forma nativa es la mítica Sound Blaster 16, aunque los entusiastas podrán expandir esta lista mediante controladores adicionales. Además, el soporte integrado de FreeDOS abre la puerta a utilizar prácticamente cualquier tipo de hardware sin demasiados impedimentos.
La arquitectura de multitarea es de tipo cooperativo, adoptando un enfoque de la vieja escuela en el que cada aplicación es responsable de ceder periódicamente el control de vuelta al sistema operativo. A primera vista, este método puede parecer inferior a la ya estandarizada multitarea preferente (preemptive), pero en este escenario permite una mayor capacidad de respuesta frente a unidades de disco lentas, reduce drásticamente el consumo de memoria RAM y garantiza una compatibilidad mucho más amplia con las aplicaciones de DOS.
Para asegurar que todo fluya sin contratiempos, HamsterOS cuenta con un sistema de detección de bloqueos en las operaciones de E/S que actúa si el sistema permanece congelado durante más de 8 segundos. Con todo, HamsterOS no se limita únicamente a ejecutar software de DOS, ya que dispone de su propio formato de aplicaciones nativas.
Desde Mean Hamster aseguran que "HamsterOS ha superado con creces la fase de '¿logrará arrancar?'" y que casi todas las funciones anunciadas ya están implementadas. Actualmente, la empresa se concentra en optimizar la estabilidad, el rendimiento y la corrección de errores.
Dado que se refieren al sistema operativo como un "producto", es muy factible que estemos ante un desarrollo comercial y de código cerrado, algo inusual en este tipo de iniciativas de la comunidad retro. No obstante, cuando una herramienta es buena, siempre vale la pena pagar por ella.
Fuente: Mean Hamster