Los últimos rumores dicen que el coste de fabricación de PS6 ha subido de 760 dólares a 960 dólares, y que esta cifra podría subir todavía más en los próximos meses previos al lanzamiento.
La volatilidad de los costes de producción de las consolas de próxima generación se debe a la crisis de la memoria y del almacenamiento NAND Flash. Estos componentes se están volviendo cada vez más caros por culpa de la alta demanda debido a la creciente adopción de la IA, y a la incapacidad de Samsung, SK Hynix y Micron de responder a esa creciente demanda.
El alto coste de producción de PS6, que según este rumor ya ha subido a los 960 dólares, ha reavivado la discusión de las consolas subvencionadas. En esta generación ni Sony ni Microsoft están vendiendo sus consolas de esa manera, han repercutido los aumentos de costes a los consumidores y no venden con pérdidas, ¿pero qué es lo que va a pasar con PS6?
Sony ha respondido a esto de una manera clara, aunque no se refiera directamente a PS6. La compañía dijo en una reunión con los inversores que no planean vender hardware asumiendo pérdidas significativas, y que trabajarán para demostrar a los consumidores el valor que ofrecen sus productos en relación al precio de sus soluciones.
Esto no deja ninguna duda, Sony no va a vender PS6 asumiendo pérdidas significativas, así que si la consola tiene un coste de fabricación de 960 dólares la compañía podría estar dispuesta a venderla por 999 dólares, porque tiene que cubrir otros costes como los de publicidad y distribución, y esa diferencia de precio sería necesaria para no generar esas pérdidas significativas.
¿Estará el consumidor dispuesto a pagar 1.000 dólares o 1.000 euros por una consola de nueva generación? Puede que lo descubramos el año que viene.
