La alianza entre NVIDIA e Intel podría llevarnos a Intel Serpent Lake, un SoC de alto rendimiento que tendría una CPU Intel y una GPU GeForce RTX de NVIDIA.
Si esta unión entre ambas compañías empieza a dar esos frutos, ¿dónde quedarían las GPUs Intel Arc? Esta pregunta se la han hecho a Digital Foundry, y los expertos han dicho que es una alianza interesante y que ha generado muchas expectativas por todo lo que esto podría suponer para el mundo del gaming.
Un SoC con una GPU GeForce RTX de NVIDIA y una CPU Intel podría ser más potente que uno limitado a una GPU Arc de Intel, y también tendría la ventaja de contar con todo el ecosistema de tecnologías que integra DLSS 4.5 de NVIDIA. Un SoC de este tipo podría abrirse camino fácilmente en una futura Nintendo Switch 3, y también en otras consolas.
También podría abrirse paso en nuevos tipos y formatos de PC más compactos y con más posibilidades para jugar, como equipos con un formato igual al de la Steam Machine pero una mayor potencia y con soporte de tecnologías más avanzadas.
Sobre el futuro de Intel Arc, es complicado, porque la última generación utilizada en Panther Lake ha dado muy buenos resultados, e Intel ha invertido mucho dinero para sacar adelante su propia arquitectura gráfica. Intel ha dicho en varias ocasiones que Arc no va a irse a ninguna parte, así que esa es la postura oficial, seguirán utilizando sus gráficas integradas, y parece que también seguirán apostando por las gráficas dedicadas.
El mercado de las GPUs es demasiado importante para Intel como para abandonar Arc, sobre todo por lo que esto implica en el mundo de las GPUs integradas.