Intel va a cambiar las reglas con Intel Nova Lake-S, y con el socket LGA 1954, que será el que utilizarán estos procesadores. Ese socket estará también apoyado por el chipset Z990 en lo más alto de la gama de placas base de nueva generación que llegarán junto a esta nueva generación de procesadores.
Los Intel Nova Lake-S van a utilizar un diseño de doble bloque CPU en su versión más potente, lo que permitirá a Intel ofrecer configuraciones de hasta 52 núcleos (16 núcleos P, 32 núcleos E y 4 núcleos LP), una mejora muy grande frente a la generación actual, que solo llega a los 24 núcleos.
Para poder alimentar esos nuevos procesadores sin problemas, las nuevas placas base Z990 tendrán tres conectores de alimentación CPU de 8 pines, y el consumo en modo PL2 podrá alcanzar los 474 vatios en los modelos más potentes. El modo PL2 es el que se refiere a cuando entra en funcionamiento el modo turbo de un procesador.
No todas las placas base van a tener tres conectores de alimentación. Según otra fuente esto solo estará integrado en algunas placas base vendidas como modelos tope de gama para entusiastas del overclock, y la mayoría seguirán utilizando solo dos conectores de alimentación adicional de 8 pines. No será necesario tener tres conectores de alimentación para conseguir un buen rendimiento con el Intel Nova Lake-S de 52 núcleos, y todas las placas Z990 estarán preparadas para mover ese procesador sin problemas, cuyo TDP base será de 175 vatios (PL1).
La segmentación podría ser más grande que nunca, porque las fuentes sugieren que los procesadores con entre 44 y 52 núcleos de Nova Lake-S solo podrían funcionar con placas base de gama alta por sus altas necesidades de alimentación. Los modelos bLLC podrían consumir todavía más energía y ser más exigentes.