Recientemente, Micron culpó directamente a Apple de la crisis actual en el sector de las memorias, afirmando que «se aprovechó» del último ciclo bajista del mercado para «pagar precios por los suelos», lo que acabó desincentivando la expansión de la capacidad de producción global.
De hecho, Micron acaba de declarar que la situación se les ha ido de las manos y que ya no pueden satisfacer la demanda ni siquiera de sus clientes estratégicos y de primer nivel, mientras que gigantes como Samsung y SK Hynix han emitido comunicados similares.
Estas compañías están registrando beneficios masivos gracias al actual auge de la inteligencia artificial; sin embargo, al no haber un freno a la vista, todo apunta a que los altos precios de la memoria han llegado para quedarse a largo plazo.

Foto: ComputerBase
Durante su intervención ante el público en el congreso ISC 2026, Lenovo mostró una diapositiva en la que detallaba la trayectoria actual de precios para los productos DRAM y NAND. Como ya sabemos, los precios empezaron a descontrolarse a finales del tercer trimestre y principios del cuarto trimestre de 2025. Hoy en día se encuentran en niveles que nadie dentro de la industria habría imaginado, y esta tendencia continuará al alza a medida que persista el desabastecimiento de chips.
Según los análisis de Lenovo, a pesar de que las grandes firmas de DRAM y NAND están aumentando su capacidad de producción y construyendo nuevas fábricas de semiconductores para mitigar el desfase entre la oferta y la demanda, estos esfuerzos apenas tendrán un impacto significativo. Es muy probable que los altos precios nunca regresen a sus niveles originales ni a los valores que registrábamos a principios de 2025.

Imagen: Lenovo ha diseñado una guía de supervivencia al RAMageddon con cinco pasos (foto ComputerBase)
Aunque el comentario de Lenovo sobre este asunto se hizo en un tono más bien jocoso, el ponente de la compañía continuó su presentación afirmando con total seriedad que los precios elevados acabarán convirtiéndose en la auténtica nueva normalidad de cara a 2030 y los años posteriores.
Este panorama resulta especialmente preocupante para los usuarios de a pie. No solo implicará costes más altos para los módulos de memoria RAM y las unidades de almacenamiento SSD durante la próxima década, sino que cualquier producto que integre estas soluciones llegará al mercado con un precio inflado.
Atrás quedarán, salvo que algo cambie, los días de los ordenadores, consolas, dispositivos móviles y otros aparatos económicos que dependen de la memoria y el almacenamiento de estado sólido.
En la actualidad, se espera que SK Hynix expanda sus plantas de fabricación adelantando su hoja de ruta original prevista inicialmente para más allá de 2040, a la década de 2030. La previsión de la compañía es triplicar su producción de memoria para dicho plazo, pero, al igual que ocurre con Micron, el tiempo dirá si la demanda se estabiliza o si la capacidad de producción de las nuevas fundiciones dará abasto para equilibrar el mercado.
Por el momento, la situación es muy desfavorable para el los consumidores.
Fuente e imágenes: Computerbase