Valve ha confirmado el precio y las configuraciones de la Steam Machine. Al final se han confirmado las cuatro configuraciones diferentes, y también que el precio iba a ser más alto de 949 dólares.
En su configuración base la Steam Machine cuesta 1.039 euros. Esta versión incluye un SSD de 512 GB y viene sin mando. Está equipada con 16 GB de DDR5, y viene con una CPU Zen 4 de 6 núcleos y 12 hilos y una Radeon RX 7600M, que tiene 1.792 shaders y 8 GB de GDDR6.
La versión con SSD de 512 GB y un mando cuesta 1.108 euros, la versión con SSD de 2 TB sin mando tiene un precio de 1.359 euros, y el modelo con SSD de 2 TB y un mando sube a 1.428 euros. Son precios astronómicos, una locura para lo que cuesta la consola, y para lo que se puede comprar con ese dinero.
Hay polémica porque no se sabe si los altos precios se deben a que Valve ha sido "estafada" en la cadena de suministros con precios muy altos, o a que la compañía ha querido mantener unos márgenes de ingresos muy altos por unidad vendida, pero esto no es lo único que no ha gustado a los que esperaban el lanzamiento de esta consola.
Valve ha confirmado que la Steam Machine viene con 16 GB de DDR5, pero la configuración puede cambiar en función de cada unidad. Algunas unidades vienen con dos módulos de 8 GB, lo que activa el doble canal y mejora el rendimiento, y otras vienen con un módulo de 16 GB. Esto quiere decir que algunas Steam Machine serán más lentas que otras, dependiendo de la suerte que tenga el comprador.
Valve no ha hecho bien las cosas. La Steam Machine debería haber costado, como mucho, 700 euros en su versión de 512 GB para que pudiera tener algún interés. Por más de 1.000 euros, y encima sin mando, es una locura.
