La GeForce GTX 1080 Ti ya no recibe nuevos drivers, pero sigue siendo una tarjeta gráfica lo bastante potente como para jugar a cualquier cosa que no requiera aceleración de trazado de rayos.
NJ Tech ha publicado una nueva comparativa en la que la enfrentan con la Radeon RX 9060 XT en su versión de 16 GB para ver si valdría la pena actualizar a esta si tenemos una GTX 1080 Ti.
La Radeon RX 9060 XT tiene 2.048 shaders, 128 TMUs, 64 ROPs, 32 núcleos para trazado de rayos, 64 unidades de matrices para IA, bus de 128 bits, 16 GB de GDDR6 a 20 Gbps y 32 MB de caché L3.
La GeForce GTX 1080 Ti tiene 3.584 shaders, 224 TMUs, 88 ROPs, bus de 352 bits y 11 GB de GDDR5X. Utiliza la arquitectura Pascal, sin aceleración de trazado de rayos ni de IA.
En 007 First Light la Radeon RX 9060 XT consigue 105 FPS en 1080p con calidad alta, y la GTX 1080 Ti queda en 49 FPS. Ghotic Remake va a 74 FPS en la primera y a 48 FPS en la segunda, y Cronos: The New Dawn también rinde mejor en la 9060 XT, que logra 68 FPS frente a los 38 FPS de la 1080 Ti.
Crimson Desert en 1080p con calidad ultra funciona a 79 FPS de media en la Radeon RX 9060 XT y a 36 FPS en la GeForce GTX 1080 Ti. Las diferencias son muy grandes en algunos juegos. La más grande está en Resident Evil Requiem, donde la Radeon consigue 137 FPS y la GeForce queda en 61, más del doble la diferencia de rendimiento a favor de la primera.
De media, la Radeon RX 9060 XT de 16 GB es un 65,8% más rápida que la GeForce GTX 1080 Ti en los juegos probados, y de media geométrica es un 80,7% más potente.