Los planes de Intel para sus futuras generaciones de procesadores de movilidad han sufrido un cambio notable de estrategia en los laboratorios de diseño de la compañía. Según las últimas filtraciones del sector, la firma de Santa Clara ha decidido cancelar el desarrollo de una variante específica de seis núcleos basada en su próxima gran arquitectura, conocida como Nova Lake para ordenadores portátiles.
En su lugar, el gigante de los semiconductores tiene previsto cubrir ese segmento de rendimiento y precio mediante la introducción de una actualización de la arquitectura previa, denominada comercialmente como Wildcat Lake refresh. Este movimiento altera el mapa de ruta esperado para los próximos años y optimiza los costes de fabricación de silicios para la gama media y de entrada de ordenadores portátiles.

Cambios en la hoja de ruta para optimizar la producción de silicio
La cancelación del chip Nova Lake de 6 núcleos enfocado a dispositivos móviles responde a una reestructuración de la producción y de los recursos de ingeniería de Intel. La arquitectura Nova Lake sigue estando planificada como el gran salto generacional de la marca para el mercado de consumo, pero el desarrollo de matrices complejas con un número reducido de núcleos de nueva generación parece no cumplir con los objetivos de coste por oblea deseados por la compañía.
Al eliminar esta variante específica de 6 núcleos de la hoja de ruta, Intel puede centrar las líneas de producción más avanzadas en los modelos de gama alta y entusiasta de la familia Nova Lake, que contarán con un mayor número de núcleos de rendimiento y eficiencia, optimizando así los márgenes de beneficio en los nodos litográficos de vanguardia.
El papel de Wildcat Lake refresh en la gama de entrada y media
Para evitar dejar un vacío en el mercado de portátiles económicos y de consumo general, Intel desplegará la estrategia de reutilizar y refinar su tecnología inmediatamente anterior. El encargado de cubrir este segmento será el Wildcat Lake refresh, un procesador que aprovechará un proceso de fabricación ya maduro y amortizado, lo que permitirá ofrecer precios mucho más competitivos a los fabricantes de equipos originales.
Este Wildcat Lake refresh mantendrá la configuración de núcleos deseada para los equipos de gama media, pero beneficiándose de sutiles mejoras en las frecuencias de reloj, una gestión energética ligeramente más pulida y optimizaciones en el firmware para garantizar la plena compatibilidad con las tecnologías de conectividad y memoria RAM actuales. De este modo, el catálogo de Intel quedará claramente segmentado entre soluciones de coste optimizado basadas en la arquitectura previa y la gama premium liderada por las variantes superiores de la arquitectura de nueva generación.
Fuente: Jaykihn