La iniciativa "Stop Killing Games", que surgió como rechazo por el poder que tienen las empresas para decidir cuándo un juego deja de funcionar, quedando inaccesible para aquellos que pagaron por él. Todo empezó con The Crew, y desde entonces se han producido otras iniciativas diferentes en otras zonas del mundo.
En Estados Unidos una iniciativa llamada Protect Our Games Act está teniendo un éxito inusual, y ha pasado la primera votación de la Asamblea del Estado de California con una votación de 43 a 16. Esto hace que, si pasa por el Senado del Estado, pueda llegar a convertirse en un borrador a aprovechar por el Presidente.
Lo que busca esta iniciativa es que los desarrolladores y los publicadores tengan que asumir el compromiso de hacer que sus juegos, incluidos los juegos online, tengan la obligación de ofrecer a los jugadores un modo de juego funcional si cierran los servidores y desaparece el juego online, para que estos puedan al menos seguir disfrutándolos, ya que pagaron por eso.
Esta iniciativa enciende la polémica de si somos dueños de los juegos que compramos, o si las compañías pueden jugar con aquello de que solo pagamos por el derecho a jugar a algo durante el tiempo que ellas estimen conveniente.
Lo mejor para los jugadores sería eso, que los juegos, incluso los que dependen de un modo online, se adapten en el final de su ciclo de vida para que puedan seguir siendo jugables para siempre. Hay quien piensa que eso no siempre es posible, pero querer es poder.
Por ejemplo, juegos como Guild Wars se pueden jugar en solitario gracias a los héroes y los esbirros, y Hellgate Global, que cerró sus servidores, se lanzó posteriormente como una versión sin multijugador que mantuvo incluso objetos que anteriormente eran de pago.
